Autor: Deanna Wadsworth

Título Original: Leaking Pipes

Página de autor: www.deannawadsworth.blogspot.com.es

 

¡Por favor, tiene usted que ayudarme! no había otra manera de describir mi voz, más que como un grito desesperado.

El propietario de Bubba-n-Sons Plumbing[1] se rió entre dientes.

Quería saltar a través del teléfono y estrangularlo. ¡Esto no es divertido! ¡El agua sale disparada hacia todas partes! ¡Es como si tuviera las putas Cataratas del Niágara bajo mi fregadero! ¡No tengo suficientes toallas para secarlo todo! ¡Mi suelo va a estropearse!

Lo siento empezó Bubba, su voz sobria y relajada en ese momento—. No es gracioso. ¿Ha cerrado la llave del agua?

¡Soy informático hombre, no fontanero! gruñí.

Me tranquilizó y a continuación procedió a guiarme por los pasos más sencillos para cortar la llave del agua. Gran parte de mi ira venía porque tenía que meterme bajo el fregadero para hacerlo. Cuando lo logré estaba hecho una sopa de la cabeza a los pies.

Empapado, cogí otra vez el teléfono y me desplomé en el suelo justo en el  charco más profundo. El agua calaba mis pantalones, pero yo estaba demasiado alterado para ocuparme de verdad por eso. Está bien, he cortado el suministro de agua, gracias. Pero necesito que arreglen esto. Ya. Celebro una fiesta esta noche.

Bueno, es sábado, son horas extra, ya sabe me informó Bubba.

¡No me importa! me lamenté, apartando de un tirón el pelo mojado de mis ojos.

Creo que puedo enviarle a mi hijo, Bubba Jr.

Gracias le di las instrucciones y colgó.

Eché un vistazo a mi cocina nueva y me entraron ganas de llorar. Toda la casa había estado impecable para la fiesta. Como el catálogo de Pottery Barn [2], perfecto. Vendría gente de mi trabajo, mis vecinos y también mi hermana y su novio. Todas las toallas que tenía habían ido a parar debajo del fregadero para absorber el escape de agua de la tubería, y ahora, se amontonaban en el suelo en un desastre empapado, igual que yo.

Mi dogo faldero, Skippy, entró en la cocina. Se bañó en el charco, luego me miró como diciendo: ”¿Está todo bien papá?“

Es una pesadilla, Skip le dije al perro, como si en realidad hubiera preguntado.

Mientras esperaba al fontanero, me cambié rápidamente de ropa. Luego, puse el primer cargamento de toallas empapadas en la secadora. El resto todavía estaban en el suelo, probablemente demasiado saturado para hacer algo más que evitar que el agua se extendiera.

Iba descalzo, vestido con chándal y una camiseta, cuando sonó el timbre cuarenta y cinco minutos más tarde. Skippy empezó a ladrar inmediatamente.

Tranquilo le ordené, saliendo de la cocina y golpeándome el dedo en el proceso. Maldije y abrí la puerta con mi pie izquierdo para impedir que Skippy escapase.

Las palabras “Ya era hora, maldita sea” estaban en la punta de mi lengua, pero en el momento en que mis ojos se posaron en el hombre de la puerta, me quedé atónito, en silencio.

El fontanero era el hombre más caliente que jamás hubiera visto en toda mi vida. Seis pies de músculo magro, vigoroso, incluso voluminoso, que los pantalones vaqueros de carpintero Carhartt no podía ocultar. Una gorra de béisbol roja sobre su oscuro pelo corto y una sonrisa torcida en su hermoso rostro. El cachas de ojos verdes parecía uno de esos fontaneros en un calendario masculino. Un estremecimiento recorrió mi espalda. Casi podía oír la cursi música porno empezar a tocar.

¿Eres Bubba Jr.? le pregunté.

El hombre se rió, un sonido profundo y gutural que fue directamente a mi ingle. En realidad, prefiero BJ.

Estuve a punto de decir “Sí, yo prefiero uno de ésos también”[3], pero me quedé allí, admirándolo.

¿Eres Sam Dreshler?

Asentí  sin dejar de mirarlo.

Estoy aquí para revisar tus tuberías me dijo, sosteniendo una caja de herramientas.

Um, sí. Sintiéndome como el culo, me hice a un lado para dejarlo pasar. Skippy vio una oportunidad y se lanzó hacia adelante.

¡Ven aquí, muchachito! Rápido como el rayo, BJ cogió al perro que escapaba. Parece que tienes un corredor bromeó, mientras Skippy le lamía la cara violentamente.

Um, eh, gracias balbuceé, sintiéndome inexplicablemente celoso de mi perro, en ese momento. Nunca había estado celoso de Skippy antes; por otra parte, realmente, nunca había tenido ganas de lamer a un fontanero tampoco.

BJ me entregó al perro y entró en el vestíbulo. Sentía un aleteo raro en los intestinos y me quería patear por ello. Ya estaba estresado por la fiesta cuando la tubería estalló, pero ahora yo el nerd torpe tenía que tener un tío bueno en la casa.

Oh, ¿por qué no podía Bubba Jr. ser gordo y feo como su nombre sugería? En su lugar, era una preciosidad y estaba moreno, todo el mundo estaba delgado y pálido. Mi último novio me llamó twink [4], pero no creo que lo dijera como un cumplido. Yo medía cinco pies con seis, rubio y de ojos azules. Estaba bien, pero al lado de este chico me sentía carente de todas las maneras posibles.

¿Quieres mostrarme ese fregadero con fugas?

Um, sí, a la derecha, por aquí. Hice un gesto para que me siguiera, todavía con el agitado Skippy resoplando.

BJ miró a su alrededor con aprobación. Bonito lugar. ¿Vives aquí con tus padres?

Debería haberme sentido insultado y lo estaba un poco. Sabía que apenas me veía mayor de edad. Cuando fui a comprar el licor para la fiesta, la cajera se quedó mirando mi ID [5] mucho rato, convencida de que era una falsificación.

Um, no. Es mi casa. Me acabo de mudar, tengo 27 años añadí aunque aún no sé por qué. Tal vez sólo para justificar, ante el tío bueno de mi cocina, que yo también era un hombre. No un niño. Por qué me importaba, iba más allá de mí en este momento.

Lo siento, no quise decir nada con eso.

Está bien. Sé que parezco joven.

Me sonrió de medio lado y me guiñó un ojo. No hay nada malo en eso.

A medida que lo conducía a la cadena de lagos, que era mi cocina, me inundó con su aroma masculino. No a colonia, sólo pura esencia masculina.

¡Guau! ¡Parece que tenías un pozo de petróleo!

Tu padre me dijo cómo desconectar el agua así que creo que me las arreglé para salvar mi suelo, pero... Hice un gesto sin poder hacer nada, hacia el cubo bajo el fregadero y los montones de toallas empapadas. Mi respiración se volvió inestable, una vez más.

Como si sintiera mi angustia, BJ me sonrió. Fue bueno para calmar mis nervios. No te preocupes, Sam. Echaré un vistazo para ver lo que pasa.

BJ puso su caja de herramientas en el suelo y se quitó la chaqueta. Su camiseta azul oscuro era ceñida y mostraba unos hombros anchos increíbles y una cintura estrecha. Y unos abdominales tan ondulados que parecían excavados. Sus pantalones de carpintero se ajustaban en sus delgadas caderas. Giró la gorra de béisbol roja hacia atrás y se agachó, los muslos estiraron la tela de sus pantalones.

Cuando asomó la cabeza debajo del fregadero, el dobladillo de la camiseta se deslizó hacia arriba. Contuve el aliento.

Todo el mundo hacía bromas sobre la grieta del fontanero, pero nunca antes había visto una grieta de fontanero mejor. Mi polla se hinchó al instante y el calor se apoderó de mi carne ante la repentina vista de esas nalgas redondas bajo su cintura.

¡Oh, querido señor, qué poco necesitaba esta distracción hoy!

Skippy se agitaba un poco, por lo que me sacó de mi lujurioso trance. Rápidamente, puse al perro en el suelo y corrió hacia el fontanero, lo olía y hacía cabriolas como si el hombre fuera un juguete gigante traído a casa sólo para él.

BJ no parecía importarle mi agitado perro. ¿Vas a ayudarme a arreglar el fregadero, jovencito?

Me mordí el labio para ahogar un gemido. ¿Hay algo más sexy que un hombre hablándole a un perro como si fuera un bebé?

Después de alborotar el pelo de Skippy, BJ volvió su atención hacia el fregadero. Me quedé detrás de él, apoyándome en la isla de la cocina. Él estaba de rodillas, pero si se diera la vuelta su cara estaría a la altura de mi entrepierna. Esa realidad forzó en mi mente la visión de darle a este hombre un poco de su “tocayo”[6]. Me tragué el repentino nudo doloroso de mi garganta.

Las juntas del conducto principal son viejas, por eso explotó. También parece que necesitas un nuevo purgador, Sam el fontanero estaba debajo del fregadero y su voz sonaba apagada.

Um, bien dije, sin tener ni idea de lo que eso significaba.

No te preocupes. Tendré esto arreglado antes de que lleguen los invitados me dijo, abriendo la caja de herramientas.

¿Invitados? repetí tontamente.

Hizo una mueca, un choque de blanco en un rostro bronceado. Vas a dar una fiesta, ¿no?

Miré hacia atrás de la isla, los platos y copas de vino cuidadosamente arreglados. Me reí de mí mismo. Um, sí. Con mi suerte esto tenía que suceder hoy, ¿eh?

Prepara tu fiesta, yo me encargo de arreglarlo. No tienes que preocuparte de nada.

Sí, más fácil decirlo que hacerlo con un trozo caliente de carne humana en mi cocina.

Con un suspiro, me fui a sacar las toallas de la secadora.

Skippy había destripado a uno de sus juguetes y daba felices chirridos mientras trituraba el contenido de su corazón. Pero eso no fue lo que hizo congelarme en seco cuando volví a la cocina.

El calor impregnó mi ingle a la vista de la parte trasera que deliciosamente apareció ante mí. BJ estaba de rodillas, la cabeza y los hombros en el interior del gabinete del fregadero. Tenía las rodillas separadas y la espalda arqueada hacia abajo, así que tuve una visión clara entre las piernas. El denim [7] se estiró y la costura había separado sus bolas, una a cada lado. Mi garganta se secó, me quedé mirando, deseando más que nada lo que no podía tocar. Pasar los dedos por su columna hasta la grieta de su culo. Aunque en mi fantasía, él estaba desnudo y sus bolas colgaban abajo, listas para mi boca.

Ajeno a mi regreso, BJ se sentó sobre los talones y metió la mano en su caja de herramientas.

Rápidamente miré hacia otro lado antes de que él me viera mirando sus cojones como un pervertido caliente. Cambié las toallas mojadas por las secas de mis brazos.

Contrólate.

BJ sonrió hacia mí. Está todo hecho un desastre.

Oh, eh, sí  balbuceé, sonando como un completo y total idiota.

No te preocupes, no estaré aquí para tu fiesta me aseguró.

No pude evitar sentir una punzada de pesar al pensar que era cierto. Increíblemente, pensé en invitarlo. ¿Era tonto? No se invita a tu fontanero a tu fiesta, ¿verdad? Es probable que tuviera una cita de todos modos. Un hombre tan guapo como él siempre tendría planes la noche del sábado. Si le dijera algo acerca de mi fiesta, BJ y la rubia tonta de grandes pechos con la que iba a salir, se partirían de risa sobre un tío gay intentando ligar con él.

Mientras secaba el suelo, de repente me sentí como si estuviera siendo observado. Cuando me giré, vi a BJ que desvió la mirada casi de inmediato. Si yo no supiera que no lo hacía, habría jurado que me estaba mirando el culo. Aspiré una sonrisa por mi propia estupidez.

Sí, claro.

Después de poner las toallas en la secadora, empecé a preparar los aperitivos. Faltaban dos horas para la fiesta, pero yo quería una excusa para estar en la misma habitación que BJ. Así que mientras yo cocinaba, él hurgaba debajo del fregadero. Ninguno de los dos decía nada. A pesar de que deseaba poder tener algo inteligente que decir, era extrañamente hogareño y cómodo. Mi mente estaba en blanco cada vez que notaba a BJ, viéndolo todo sexy y varonil como el infierno con la llave inglesa o lo que esa herramienta fuera.

Irritado conmigo mismo, negué con la cabeza cuando llevaba las bandejas de comida al comedor. Él estaba aquí únicamente para arreglar mis tuberías estropeadas. Y no para meterse en mis pantalones.

Jo, soy un imbécil murmuré para mis adentros. Erizado, me volví para regresar a la cocina y me detuve en seco.

BJ estaba apoyado en el umbral, el hombro contra el marco de la puerta. Su cadera echada hacia un lado mostrando a mi mirada hambrienta el bulto más que considerable en la parte delantera de sus pantalones. Sus peludos brazos cruzados sobre su pecho. La gorra de béisbol roja todavía estaba al revés y esa sonrisa ladeada había vuelto. Me pregunté cuánto tiempo me habría estado observando. ¿Me habría oído hablar conmigo mismo?

¡Oh, Dios mío, soy un idiota!

Todo arreglado, Sam dijo, antes de entrar poco a poco en la cocina.

Me permití el placer de mirarle el culo mientras lo seguía, me sentía un poco como un cachorro ansioso sobre sus talones. Sus movimientos eran como sexo líquido que hacía que mi pene creciera un poco. Me reuní con él en el fregadero, mi pulso latía acelerado, pero traté de actuar con naturalidad. Fuiste más rápido de lo que pensaba.

BJ abrió el grifo, gesticulando debajo del fregadero en un movimiento de: “Tachán” que me hizo reír entre dientes. Fácil solución dijo, apagando el agua.

Aspiré una risa. Quizás para ti.

BJ se agachó para recoger sus herramientas y su mirada revoloteó sobre la parte frontal de mis pantalones de chándal. Estuve a punto de sonreírle cuando me di cuenta de que mi polla asomaba como una tienda de campaña.

¡Mierda! ¡Tenía una erección y BJ lo había notado!

Con las mejillas en llamas, me apresuré a moverme hacia el otro lado de la isla de la cocina. Maldita sea, ¿qué diablos estaba mal conmigo? Quería que mi erección desapareciera, pero era imposible con BJ agachándose así. Mostrándome su suculento culo.

Para ocultar mi vergüenza, cogí una toalla y la pasé por la impecable encimera. Pero mis ojos me traicionaban lanzándose de nuevo al culo de BJ mientras él limpiaba. Tuve que tragarme la baba un par de veces viéndole moverse.

BJ cerró las puertas del fregadero, se giró hacia mí. Desvié la mirada mientras las mejillas me ardían.

¡Doble mierda! ¡Me sorprendió mirándole el culo!

Froté la mancha inexistente de la encimera, mi cara estaba en llamas.

Estás nervioso, Sam.

Salté.

BJ estaba a mi lado. Tan cerca que podía sentir el calor de su cuerpo. Olía el pegamento de PVC que había usado y la insinuación viril de su sudor. Me miró fijamente, sin poder apartar la mirada. Mi garganta estaba demasiado contraída para hablar, aunque yo no era lo suficientemente valiente para intentarlo.

¿Primera fiesta en la casa nueva?

Logré sonreír sin aliento. ¿Es tan obvio?

BJ puso su caja de herramientas en el mostrador, el movimiento hizo que se acercara más. Tomé un poco de aire.

Pareces muy estresado.

Tal vez un poco...

Sé la manera perfecta para relajarte, Sam dijo como si nada, pasando su largo dedo índice sobre el borde de la encimera de granito. El gesto parecía lascivo y sugerente.

Tragué saliva y miré hacia atrás para verlo. ¿En serio?

Me sonreía. Mmm, mmm.

Yo no estaba tan desorientado como para no darme cuenta del cambio en su comportamiento. El aspecto pesado de sus ojos y su repentina respiración áspera. Mi pulso se aceleró y la sangre que inundaba mi cara decidió tomar el largo viaje al sur; para alertar, a otra parte de mi anatomía, que BJ podría estar interesado en comprobar, además de la instalación de cañerías bajo mi fregadero.

¿Cómo qué? mi voz sonó como un adolescente.

No tuve la oportunidad avergonzarme porque a continuación BJ me besó.

Gemí en el placer pecaminoso de los cálidos labios del hombre que rodeaban los míos. Mi boca se abrió de buena gana, y su lengua húmeda se deslizó en el interior, agitándose sobre la mía y lanzándola hacia fuera. Se echó hacia atrás y me sonrió, mientras su pulgar acariciaba la línea de mi mandíbula.

No pidió permiso para tocarme. Mi beso ya le había otorgado un acceso ilimitado. Pasó las palmas de sus manos por mi pecho, raspando mis pezones y enviando sacudidas de necesidad directamente a mi polla. Me estremecí, disfrutando de la forma en que observaba sus manos acariciarme. Yo respiraba con dificultad ahora, agarrando la barra con una mano, la otra abriéndola y cerrando en un puño.

Un dedo enganchado en la parte delantera de mis pantalones de chándal. No podía negar la polla dura presionando la tela suave hacia fuera. Acarició el cordón, y aunque mi erección parecía ser el destino de BJ, no fue más allá. Parecía paralizado y yo contuve la respiración. Aquellos ojos verdes volvieron a mirarme. Sin apartar la mirada de la mía, BJ bajó mis pantalones de chándal, sus dedos rozando mi abdomen.

En ese punto, yo casi no podía respirar de lo duro que estaba. Había una mancha de humedad en la parte delantera de mi ropa interior. Cuando BJ la rozó con el pulgar, un violento temblor llegó al extremo de mi columna, luego volvió a mi polla. Como un acto reflejo, extendí la mano para sostenerme en su amplio hombro. Una mano en el granito frío, la otra en sus músculos calientes. Esa solidez me sostuvo mientras él de rodillas, poco a poco deslizaba mis pantalones de chándal por debajo de mi culo. Sus dedos se deslizaron sobre los lados del elástico de los calzoncillos, tirando de ellos hacia abajo, para que no se engancharan en mi erección.

El aire se sentía frío en mi húmeda polla. Los hombres de mi altura y constitución, por lo general, no están bien dotados. Yo era de tamaño regular, pero BJ me sonrió como si acabara de ganar la lotería.

Oh, mierda exclamé al segundo en que sus manos callosas, como las de quienes las usan para trabajar, se apoderaron de mí.

Siempre había tenido una cosa con los tipos de mono azul. Tal vez fuera su hombría. La forma en que olían a grasa y sudor. Pero en ese momento, estaba bastante seguro de que mi atracción era por la forma en que sus ásperas manos se sentían en la piel suave y tierna de mi polla.

Me tomó de la base, y empezó a lamerme como si yo fuera un cono de helado, girando su lengua para atrapar el líquido pre-eyaculatorio. Gemí mientras untaba la cabeza con la saliva, mi eje, también. Pronto estaba lo suficiente mojado como para que su mano callosa pudiera acariciarme mientras me lamía. Gimió cuando me probó, extendiendo los labios sobre los dientes y chupando.

Sentí que mi cuerpo se preparaba para correrse, mis bolas se apretaban con ganas de soltar su carga. Me obligué a respirar profundamente para mantener el control. Quería disfrutar de la vista de mi pene entrando y saliendo de su dulce boca, no disparar como una virgen. Fue exquisito, el aspecto cálido y húmedo de él succionándome. Lamiéndome. La lengua de BJ sondeó mi raja y un destello de calor hizo que mi cara empezara a sudar.

Cuando gemí, la sacó y se volvió hacia mí sonriendo. ¿Te gusta?

Asentí frenéticamente, la boca abierta. Deseando desesperadamente sentir su pelo oscuro entre mis dedos, le saqué la gorra dejándola caer al suelo. Le sujeté de la parte posterior de la cabeza, animándole para que me llevara a su boca una vez más. Él movió su lengua sobre mi corona haciendo círculos. Luego, muy suavemente se abalanzó con sus dientes.

Eché la cabeza hacia atrás y grité, disparos de placer atornillaban mi saco y se arremolinaban en mi vientre. Iba a reventar si lo hacía de nuevo. Una parte de mí quería ver pegotes de esperma blanco chorreando en su hermoso rostro, pero la otra parte no quería que esto terminara.

Cuando abrí los ojos, vi a Skippy que nos miraba, la cabeza inclinada, curiosamente a un lado. Un poco avergonzado, me centré de nuevo en el servicio del hombre a mi polla. Acaricié la parte posterior de su cabeza y sacudí lentamente las caderas mientras me chupaba, permitiéndole establecer nuestro ritmo. Me deleitaba con la sensación de su áspera mano bombeando mi eje, mientras mi polla desaparecía en los recovecos de su boca. Metió la mano entre mis piernas y tiró de mis bolas, primero una, luego la otra. Sin aliento, empecé a empujar un poco más duro.

Estaba constantemente goteando semen y BJ chupaba las pequeñas gotas directamente desde la ranura. Todo mi cuerpo temblaba, quería apoderarme de mi eje, bombearlo más rápido que los movimientos lentos y constantes de BJ. De repente, como si supiera que yo estaba a punto y con ganas de arrastrarlo fuera, se retiró. Con suavidad, me besó en la punta y me apretó la base empujándose de nuevo hacia abajo. Pero él no quería torturarme, en absoluto. Entonces pasó la lengua por el líquido pre-eyaculatorio, sus dientes bajando por el eje y de vuelta, después mordió el extremo inferior de la cabeza.

Un ruido animal se escapó de mis labios y cogí un puñado de su pelo. Casi me corro allí de pie.

Éste es tu punto, ¿no es cierto? dijo, sorbiendo el área una vez más.

El placer se concentraba en mi ingle. Tomó la cabeza dentro de su boca, chupando y agitando el puño, centrando toda su atención en el punto sensible que descubrió.

Fue demasiado, demasiado intenso. ¡Voy a correrme!

Un gruñido de BJ vibró sobre mi polla, se apoderó de mi culo con ambas manos, los dedos peligrosamente cerca de mi agujero. Me empujó hacia adelante. Me estremecí cuando la cabeza de mi polla golpeó la parte trasera de su garganta. Mi dominio sobre su pelo y sus hombros era la única cosa que impedía el colapso por el puro deleite del éxtasis. Sentí la redondez de sus amígdalas rodando sobre la cabeza de mi polla mientras me arrastraba por su garganta, sus manos abriendo las mejillas de mi culo.

Entonces, rápidamente garganta profunda se apartó. Aire caliente acariciaba mi pubis mientras cogía un poco de aire antes de empujar mi polla dentro de su garganta. Sus labios se sellaron herméticamente y usó las manos en mi culo para hacer que le follara la cara. Me aferré a él, empujando cada vez más rápido. No luchó conmigo. Diablos, el hombre ni siquiera tenía náuseas. Acabó de abrir su mandíbula y me tragó hacia abajo, manteniendo los labios apretados, mientras me permitía buscar la liberación en su garganta. No tardé mucho en encontrarla. Con una punzada de puro éxtasis, sentí el semen encendiendo mi eje, el dolor de mis bolas.

¡Me corro!

Esas palabras hicieron que BJ succionara frenéticamente.

Oleada tras oleada de semen estalló de mi cuerpo y mis caderas lo aprisionaban sin poder evitarlo.

BJ dejó que el semen llenara su garganta, cuando comenzó a desbordarse de sus labios se apartó sorbiendo y chupando mi polla que disparaba un flujo blanco constante.

Oh, Dios gimió de placer, con los labios mojados y la barbilla que goteaba. ¡Hay tanto!

Mareado y con el corazón acelerado, vi mi semen hacer burbujas en sus labios mientras me vaciaba con un temblor final. Verlo todavía completamente vestido, bebiendo de mi polla como si fuera una botella y mi semen la más dulce de las cremas que jamás hubiera probado, era tan condenadamente caliente, que realmente gemí. Era la cosa más erótica que había visto en mi vida.

O eso creía yo.

BJ seguía lamiendo, limpiando mi polla con su lengua mientras agarraba sus pantalones vaqueros. Aturdido, me aferré a él cuando bajó la cremallera. Mientras me deleitaba en la post-orgásmica felicidad, liberó su polla hinchada y oscura. Maldita sea, ¡era tan grande y hermosa! La corona era regordeta y brillante con el líquido pre-eyaculatorio y su eje era grueso y venoso. Se limpió la boca, luego escupió semen en su palma. Un estremecimiento de deseo se disparó a través de mí al ver que utilizaba mi semen para lubricarse a sí mismo. Puso su polla dentro de su puño y comenzó a bombear rápidamente. Los sonidos húmedos de BJ masturbándose y sus gruñidos impacientes me cautivaban.

Miraba a mis pies mientras se la meneaba, el rostro contraído por esa mirada de placer y la agonía que un hombre pone cuando está a punto de disparar su carga. Sólo unos  pocos segundos de frenéticas caricias y una erupción volcánica de semen blanco salió de su polla, aterrizando en mis pies descalzos.

Mientras se corría, BJ nunca rompió el contacto visual. La primera ola fue seguida por unos chorros más pequeños, que cayeron en los dedos de mis pies. ¡Era tan caliente! Se estremeció y cerró los ojos en éxtasis, presionando la longitud de su eje con el pulgar para ordeñar el resto de la leche que su orgasmo soltaba.

Después, conteniendo la respiración, BJ se levantó y me besó de nuevo. Aferrándose a mi cuerpo más pequeño como si fuera a derrumbarse. Podía probar el sabor salado de mi semen en su boca y bañarme en él. Ni siquiera pensé por un momento que llevaba semen del fontanero en mis pantalones y mis pies. Todo lo que importaba era el calor de su cuerpo, la semi-rigidez de su pene presionando mi abdomen y sus dedos, humedecidos por el semen, enroscados en mi cabello mientras me besaba.

Esto ha sido jodidamente increíble suspiró.

Me reí entre dientes, sacudiendo las caderas contra él. ¿Ofrecéis este servicio a todos vuestros clientes?

BJ me dedicó esa sonrisa de medio lado y me besó una vez más. Sólo a los rubios calientes que siguen haciendo alarde de sus lindos culos ante mí mientras estoy intentando trabajar.

Ante el cumplido me recorrió un estremecimiento de placer.

Nos besamos un rato más, le acariciaba la espalda mientras él pasaba las manos por mi pelo. La forma en que me sostenía era pura felicidad. Era mucho más grande que yo. Me sentía seguro y protegido.

Probablemente debería irme para que puedas prepararte para tu fiesta susurró, su aliento caliente hacía cosquillas en el hueco de mi cuello. Me revolví, pero ninguno de los dos hizo ademán de salir de los brazos del otro.

Por desgracia, BJ estaba en lo cierto. Tenía que prepararme para la fiesta. Los invitados estarían aquí en menos de una hora y todavía tenía mucho que hacer. No es que yo lamentara las distracciones de la tarde. Suspiré con gran renuencia, dando un paso atrás. A continuación, BJ me beso en la mejilla metiendo la polla de vuelta a sus pantalones de carpintero.

Um, ¿cuánto te debo? le pregunté con torpeza, cuando cogía su gorra de béisbol del suelo.

BJ me miró un poco desconcertado. No hace falta que me pagues por esto.

Me sonrojé otra vez, haciendo un gesto hacia el fregadero. No, me refiero al fregadero.

Fue el turno de BJ para sonrojarse y verlo hizo que mi polla se revolviera. Oh, sí. Bueno, supongo que no me sentiría bien cogiendo tu dinero... no después de... asintió con la cabeza hacia mi entrepierna.

Sonreí. BJ era, absolutamente adorable, cuando estaba  avergonzado. Pero mi sonrisa se desvaneció al darme cuenta que no me había molestado en subirme los pantalones y mi verga seguía colgando. Sofocado, me giré alejándome un poco y enderecé mi ropa. Cuando me di la vuelta, parecía divertido por mi muestra de modestia.

Me sorprendió la inspiración. ¿Quieres quedarte?

Hizo una mueca. Llevo ropa de trabajo sucia.

Podrías ir a casa a cambiarte y luego volver le sugerí esperanzado.

BJ ladeó la cabeza, por un terrorífico segundo temí que diría que no. Tal vez había conseguido lo que quería, no le importaba no volver a verme. La idea de no volver a ver a este hombre nunca  más me deprimió más de lo que esperaba.

Luego sonrió, fue como si los rayos de sol me iluminaran. Claro, me encantaría.

Fantástico. No tienes que arreglarte le dije. Para que lo sepas, es informal.

Perfecto.

Lo acompañé a la puerta, entonces me dio un beso largo y lento. Temblaba en el beso, mis labios lo seguían cuando se retiró.

Sonrió ante mi impaciencia. Nos veremos enseguida, Sam.

Gracias, BJ.

Sonriéndome de medio lado una vez más, se detuvo en los escalones del porche. ¿Me estás dando las gracias por arreglar tu fregadero o por cuidarte el tubo de escape?

Mi sonrisa era tan grande que pensé que se me rompería la cara. Por las dos cosas.

 

FIN

 



[1] Fontanería Bubba e Hijos.

[2] Pottery Barn: Empresa americana de decoración, tipo IKEA, pero de mayor categoría.

[3] Bubba, no sólo es el nombre de la empresa de fontanería de esta historia. En lenguaje coloquial, tiene varias acepciones; no obstante, aquí hace referencia a una persona muy alta, con grandes músculos y, especialmente, con un gran pene, que le gusta follar analmente, y es del tipo “protector”. De ahí que Sam desee “uno de ésos”.

[4] Twink: Término utilizado para describir a un hombre joven gay, de constitución delgada, con poco o nada de pelo y ligeramente musculoso.

[5] ID: Identificación. Se refiere al carnet (España) o cédula (en países de Sudamérica) de identidad.

[6] Hace referencia a la acepción de la palabra “bubba”, anteriormente explicado.

[7] Se refiere al tejido vaquero de los pantalones.

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Respuestas a esta discusión

Relato corto pero bien sustancioso...gracias chicas

Gracias un corto muy  bonito y hermoso , me gusto mucho y gracias por su trabajos estan geniales, besos

Me gustó!!!!
Gracias!
;)!

muchisimas gracias por estos relatos tan hot y sustanciosos.....me encantan.

Y tambien quiero felicitaros por un trabajo explendido.....besos.

Holaaaa ahh me encantooo fue fantasticooo!!! yy guauu que hottt...!!!! jaja!! gracias por este relatoooo!!!!

Una vez más relato corto, pero cojonudo. Aunque, me gustaría sacarle mucho más provecho a la lectura... ¿Alguien puede darme el teléfono de la compañía esa Bubba no sé qué? No es por nada, pero yo también tengo una fuga de agua en mi cocina, jajajaaaaaaaaaaaa

Waaa XD!!!

Lo acabo de leer.... y me ha encantado!!!!!!

Muchas Gracias por este relato, y por todo su grandioso trabajo!!!!

Besos!!! .^_^

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